Archivo de Agosto de 2018

La anchoa de Santoña

Rodeada de playas y paisajes espectaculares, Santoña es un pueblo cuya historia está ligada directamente a las anchoas, también llamado bocarte; como se llama el pez antes de ser procesado con vinagre (boquerón) o en salazón y conservado en aceite (anchoa).

Uno de los hábitat tradicionales del bocarte, es el Mar Cantábrico, desde que a finales del S. XIX los sicilianos llegasen a nuestras costas en busca de este delicioso producto  para poder seguir produciendo sus conservas después de agotar sus propios recursos.

Los hombres son los que salen a la mar, pero el mundo de la anchoa ha sido siempre un universo femenino, ellas son quienes madrugan y llenan de vida las fábricas sin dejar escapar ningún detalle en la elaboración de estos deliciosos bocados con la máxima calidad desde la recepción del bocarte en la fábrica, pasando por el lavado en salmuera y en todos y cada uno de los procesos hasta su comercialización, donde incluso podemos ver el nombre de la señora que siguió y controló todos sus procesos.

Es tan importante el papel de las mujeres conserveras en la localidad de Santoña que hay un monumento en la plaza de San Antonio honrando su trabajo.

En Santoña, hay todo un barrio repleto de fábricas de conservas abiertas al público para que la gente pueda conocer de cerca todos los procesos de elaboración, así como degustarlas, y por supuesto, comprarlas al mejor precio.

La Feria de la Anchoa y de la Conserva de Cantabria es una de las más importantes del mundo. Se celebra en Santoña, donde se ensalzan las virtudes de esta conserva se catan y se degustan en todo tipo de platos.

Viaje a esta villa marinera cántabra en busca del sabor, visite Santoña.

¿Por qué comprar un garaje?

garaje de santoña

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Se venden amplias plazas de garaje en Santoña, en Residencial Santa maría a tan sólo 5 minutos del centro. Las plazas de garaje pueden llegar a representar una inversión muy rentable, si se escogen con cuidado. No requieren una aportación muy grande de dinero y parece que van a seguir teniendo bastante demanda.

Dejar “dormir” el coche en la calle sale a priori más económico, aunque tiene sus riesgos. En la calle el vehículo está más expuesto a posibles incidentes no deseados como por ejemplo el robo del propio vehículo o de elementos que están en su interior y fuera (antena, limpiaparabrisas…), arañazos o incluso que otro vehículo choque con el nuestro.

Pero además hay que tener en cuenta que las condiciones climatológicas generan cierto deterioro en el vehículo cuando éste está estacionado siempre en la calle (batería, líquidos, deterioro de piezas por estar expuestas al sol…).

En cambio, los coches que están aparcados en garaje, generalmente tienen un mejor nivel de conservación. Aunque “nadie está libre de nada”, que el vehículo duerma en el garaje aporta cierta tranquilidad, disminuye la probabilidad de robo y de desperfectos. Además puede entenderse también como una forma de ahorro en tiempo y gasolina ya que no se tiene que estar buscando sitio para aparcar una vez que se llega a casa. Si se va más allá, el precio de la prima del seguro puede verse reducida también por el hecho de que el coche duerma en el garaje, ya que las aseguradoras entienden que los riesgos se minimizan.