La anchoa de Santoña

Rodeada de playas y paisajes espectaculares, Santoña es un pueblo cuya historia está ligada directamente a las anchoas, también llamado bocarte; como se llama el pez antes de ser procesado con vinagre (boquerón) o en salazón y conservado en aceite (anchoa).

Uno de los hábitat tradicionales del bocarte, es el Mar Cantábrico, desde que a finales del S. XIX los sicilianos llegasen a nuestras costas en busca de este delicioso producto  para poder seguir produciendo sus conservas después de agotar sus propios recursos.

Los hombres son los que salen a la mar, pero el mundo de la anchoa ha sido siempre un universo femenino, ellas son quienes madrugan y llenan de vida las fábricas sin dejar escapar ningún detalle en la elaboración de estos deliciosos bocados con la máxima calidad desde la recepción del bocarte en la fábrica, pasando por el lavado en salmuera y en todos y cada uno de los procesos hasta su comercialización, donde incluso podemos ver el nombre de la señora que siguió y controló todos sus procesos.

Es tan importante el papel de las mujeres conserveras en la localidad de Santoña que hay un monumento en la plaza de San Antonio honrando su trabajo.

En Santoña, hay todo un barrio repleto de fábricas de conservas abiertas al público para que la gente pueda conocer de cerca todos los procesos de elaboración, así como degustarlas, y por supuesto, comprarlas al mejor precio.

La Feria de la Anchoa y de la Conserva de Cantabria es una de las más importantes del mundo. Se celebra en Santoña, donde se ensalzan las virtudes de esta conserva se catan y se degustan en todo tipo de platos.

Viaje a esta villa marinera cántabra en busca del sabor, visite Santoña.

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